Es tan frágil el futuro,
una cadena de debilidades.
Cada segundo le gana a tantos infortunios
tantos atentados contra la continuidad...
que es un milagro.
El milagro del tiempo.
El tiempo no como medida del infinito
sino como la trenza de mis días.
Esa cuerda de las que estoy asida
para entrar paso a paso
al portal seguro de la muerte
con ese deseo pertinaz de seguir avanzando
acortando y alargando simultáneamente la llegada.
Y es tan frágil.
En cualquier momento aparece el último segundo
sin aviso
sin señales.
De golpe será la última vez
que vi volar una mariposa anaranjada.
De repente quedará atrás la última vez
que sumergí mi nariz en una flor.
Sin quererlo dejaré atrás el último saludo
a un amigo querido
o la última palabra del afecto.
Repentinamente ocurrirá que la última vez
que cerré la ventana
o escuché cantar la vajilla bajo el agua,
no lo supe.
Es que es tan frágil.
Frágil e incierto.
Cada cosa que hago o pienso
será alguna vez la última.
Y no lo sabré
y no lo notaré si no hago el esfuerzo
de preguntarme
qué fue de la última vez.
Por delante estas los inciertos finales
dejandos rastros de encajes inconclusos.
Por delante cada vez más hilachas abandonadas
de pequeñas cadenas de continuidades mal surcidas.
¿Qué estaré haciendo hoy por última vez?
gadsy/malva gris.
martes, 15 de enero de 2013
viernes, 11 de enero de 2013
Muere la mariposa negra.
Muere la mariposa negra,
lentamente.
Sigue esforzándose en llegar,
ya sin fuerzas
al portal del fin del día.
No más flores
no más brisas
no más trémulas hojas al posarse.
Muere la mariposa negra,
y deja un negro rastro
en su último paso.
Sembrando semillas negras
de su cuerpo ya estéril,
deshaciéndose
en un sinuoso sendero de terciopelo nocturno.
Escritura rúnica
de misterioso designio
en mi mesa.
Tal vez intenta decirme algo
que yo ignoraré
porque imperdonablemente no domino
el lenguaje de las mariposas.
Habrá podido cumplir su destino,
tal vez, de sombra.
Igualmente ya no habrá más días de vuelo,
nomás, un leve arrastrarse hasta su último segundo.
Muere y cumple el plazo
de la breve vida de las mariposas negras.
(Nota de Malva Gris 1: hubo extrapolaciones, sí, una se detalla más abajo. La otra tiene que ver con el color, siendo el negro un color muy especial para mucha gente).
(Nota de Malva Gris 2: las polillas también son mariposas... esto va xq un compañero de trabajo vino y dijo -cuando le dije que quería fotografiar la mariposa-: Ah, una polilla!)
gadsy / malva gris
lentamente.
Sigue esforzándose en llegar,
ya sin fuerzas
al portal del fin del día.
No más flores
no más brisas
no más trémulas hojas al posarse.
Muere la mariposa negra,
y deja un negro rastro
en su último paso.
Sembrando semillas negras
de su cuerpo ya estéril,
deshaciéndose
en un sinuoso sendero de terciopelo nocturno.
Escritura rúnica
de misterioso designio
en mi mesa.
Tal vez intenta decirme algo
que yo ignoraré
porque imperdonablemente no domino
el lenguaje de las mariposas.
Habrá podido cumplir su destino,
tal vez, de sombra.
Igualmente ya no habrá más días de vuelo,
nomás, un leve arrastrarse hasta su último segundo.
Muere y cumple el plazo
de la breve vida de las mariposas negras.
(Nota de Malva Gris 1: hubo extrapolaciones, sí, una se detalla más abajo. La otra tiene que ver con el color, siendo el negro un color muy especial para mucha gente).
(Nota de Malva Gris 2: las polillas también son mariposas... esto va xq un compañero de trabajo vino y dijo -cuando le dije que quería fotografiar la mariposa-: Ah, una polilla!)
gadsy / malva gris
jueves, 10 de enero de 2013
La Historia.
La Historia, esa pitonisa,
a sabiendas reparte personas talentosas
por igual
en los equipos de la miseria y la prosperidad.
Grandes hombres y mujeres
malgastan sus días
en ingenios para emboscar y esclavizar espíritus.
Otros tantos hundidos en necesidades
inventan de la nada
revoluciones liberadoras.
La Historia, ese demonio,
tienta a unos y otros
a buscar la fama y la gloria.
Veneramos sus nombres
siempre equivocadamente.
Repetimos sus palabras
malinterpretamos sus ideas.
Sus ideas.
Nunca nuestras.
Porque ni aun las ideas más nobles se comparten.
Las ideas inspiran otras ideas
se multiplican diversas.
Inmortales e inmensas
o leves y fugaces
A veces convergen brevemente.
Pero la Historia, esa pícara mentirosa
nos hace creer en grandes causas
de bellas palabras
sonoras arengas
como besos de fuego.
De ambos bandos.
Promesas del último triunfo.
(Como si lo hubiera).
Pero la Historia, esa gran divisora
se encargará de seguir creando
dignos rivales
de similar estatura
de astucia par
de talento infinito
de carisma ineludible.
Seremos seducidos
una y otra vez,
por promesas abnegadas
o por lujos sin preguntas.
Y la Historia, ese verdugo irredento
sin preguntar
sin elegir
nos arrojará de uno u otro lado
confundidos y engañados.
gadsy / Malva Gris
a sabiendas reparte personas talentosas
por igual
en los equipos de la miseria y la prosperidad.
Grandes hombres y mujeres
malgastan sus días
en ingenios para emboscar y esclavizar espíritus.
Otros tantos hundidos en necesidades
inventan de la nada
revoluciones liberadoras.
La Historia, ese demonio,
tienta a unos y otros
a buscar la fama y la gloria.
Veneramos sus nombres
siempre equivocadamente.
Repetimos sus palabras
malinterpretamos sus ideas.
Sus ideas.
Nunca nuestras.
Porque ni aun las ideas más nobles se comparten.
Las ideas inspiran otras ideas
se multiplican diversas.
Inmortales e inmensas
o leves y fugaces
A veces convergen brevemente.
Pero la Historia, esa pícara mentirosa
nos hace creer en grandes causas
de bellas palabras
sonoras arengas
como besos de fuego.
De ambos bandos.
Promesas del último triunfo.
(Como si lo hubiera).
Pero la Historia, esa gran divisora
se encargará de seguir creando
dignos rivales
de similar estatura
de astucia par
de talento infinito
de carisma ineludible.
Seremos seducidos
una y otra vez,
por promesas abnegadas
o por lujos sin preguntas.
Y la Historia, ese verdugo irredento
sin preguntar
sin elegir
nos arrojará de uno u otro lado
confundidos y engañados.
gadsy / Malva Gris
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